Presentamos la campaña de Marcus Beli para el verano del 2009 llamada "La Guerra de la Garra" Con la participación de un buen número de marcusbelianos. Gracias a todos ellos..
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Campaña Marcus Beli

-Mi señor –dijo un sirviente-, acaban de llegar dos invitados digamos... inesperados.
-¿Cómo que inesperados? –preguntó Khulan Darksoul, el señor del arca negra conocida como Muerte Oscura-. ¿Cómo han venido?¿Por qué no les hemos detectado?
-Les trajeron los vientos de la magia, mi señor. Aparecieron en cubierta, sin más. Se trata de un señor del caos llamado Candrak y un vampiro cuyo nombre parece ser Dimirich Von Carstein.
Khulan estaba sentado en una silla tallada en roble en sus aposentos, estudiando unos viejos mapas, pero había levantado la vista tan pronto como el sirviente llegó junto a él.
-¿Y bien? –preguntó el elfo oscuro-. ¿Qué habéis hecho con ellos?
-Uno de los capitanes les dijo que les estabais esperando y les ha guiado hasta el Salón del Dolor. Está dando un rodeo para que tuviéramos tiempo de avisaros. Cuando lleguen, estaréis allí. Nunca sabrán que no les esperábamos.
-Bien hecho –asintió Khulan. A veces, sus hombres le sorprendían por su inteligencia y su resolución, dos cualidades tan positivas como peligrosas. Tendría que andarse con cuidado con estos subordinados tan... independientes-. Avisad a Nightblade. Quiero que averigüe cómo han venido aquí y de quién ha sido la idea. Quiero saberlo todo sobre ellos. Yo iré al Salón del Dolor.
Llegó a su destino con apenas un minuto de ventaja sobre sus invitados, pero, cuando éstos llegaron, Khulan estaba cómodamente sentado en un mullido sillón, con los pies sobre una mesa de piedra mientras sus dedos repiqueteaban en uno de los brazos de su confortable asiento. Khulan miraba a la distancia, aburrido, como si llevara demasiado tiempo esperando.
-¡Al fin! –exclamó cuando los dos invitados entraron en la estancia-. Pensaba que tendría que esperar durante toda la noche. Sentaos, mis apreciados huéspedes. Tenemos muchas cosas de las que hablar.
Mientras los dos invitados timaban asiento, una sombra se movió a su espalda, directa hacia Khulan. Un reflejo metálico avisó al señor del arca negra, que no tuvo tiempo de reaccionar. Sin embargo, otra sombra, tan oscura como la primera, se interpuso entre ambos. Era Nightblade.
-Así que nos esperabas –dijo la misteriosa criatura, un skaven sin duda-. sí, nos esperabas, claro que nos esperabas. Has tomado precauciones, sí, precauciones. Bien hecho, sin duda. Los elfos oscuros tenéis fama de ser precavidos. Vamos, elfo, dile a tus invitados que no planeabas verles aquí. Esto ha sido una sorpresa para ti... sí, una sorpresa.
Los dos invitados bufaron ante la escena. Aquel maldito skaven, o si no él, un superior suyo, les había engañado para concretar aquella reunión. ¿Qué estúpido juego se traían entre manos los hombres rata? Si no fueran tan necesarios acabarían con ellos sin dudarlo, pero por ahora, tendrían que jugar a su juego. Era una alianza, cuando menos, inestable.